"Somos las semillas de un futuro que empieza a florecer"
Compartimos el discurso del graduado Nicolás Albarellos en el marco de la XVI Colación de Grado.
Agradecer a los miembros del Consejo Superior, señores profesores, invitados, graduados y familiares.
Hoy nos encontramos en un momento que marca un hito importante en nuestras vidas. No es solo el fin de una etapa académica, sino el cierre de un ciclo que nos ha transformado de maneras que quizás todavía no llegamos a dimensionar del todo.
Cuando comenzamos este viaje, éramos como exploradores partiendo hacia un territorio desconocido. Todos nosotros, desde las distintas carreras y camadas, teníamos un mapa en blanco frente a nosotros. Sin embargo, a medida que avanzábamos, fuimos dibujando cada trazo de este recorrido con nuestras experiencias, desafíos, y aprendizajes.
Hubo momentos en los que sentimos que el camino se volvía cuesta arriba, en los que la carga de exámenes, trabajos prácticos y responsabilidades personales parecía demasiado pesada. Pero si estamos aquí hoy, es porque supimos encontrar en cada obstáculo una oportunidad de crecimiento. No llegamos solos; cada paso que dimos fue acompañado por el apoyo de quienes confiaron en nosotros: nuestras familias, amigos, y cada profesor que nos empujó a ser mejores, más curiosos y resilientes.
La universidad no solo nos brindó conocimientos técnicos y teóricos; nos enseñó a pensar críticamente, a trabajar en equipo y a reconocer que, en cada proyecto, la suma de las partes es siempre mayor que los esfuerzos individuales. Hoy, todos nosotros, cada uno a su manera, deja una pequeña huella en esta institución que nos vio crecer.
Pero como toda buena travesía, este viaje no termina aquí. Salimos al mundo con herramientas y habilidades, sí, pero también con una responsabilidad. Tenemos la capacidad de usar lo que aprendimos para transformar nuestro entorno, para crear un impacto positivo. Somos las semillas de un futuro que empieza a florecer, con el poder de ser agentes de cambio en cada comunidad en la que decidamos plantarnos.
No se trata de saberlo todo, sino de seguir preguntando. De estar dispuestos a cruzar nuevos puentes y escribir nuevas páginas, sabiendo que hay mucho por descubrir, mucho por construir. No temamos a las páginas en blanco; son el espacio donde las ideas más grandes encuentran su hogar.
Antes de cerrar, quiero dejarles una frase que refleja el espíritu con el que hoy cerramos un ciclo y comenzamos otro. Es de alguien que dedicó su vida a comprender lo que nos rodea, y cuyas palabras nos recuerdan que el aprendizaje nunca acaba:
"Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano". Isaac Newton.
Hoy celebramos lo que hemos aprendido, pero más importante aún, lo que todavía se está por descubrir.
¡Felicitaciones a todos y muchas gracias!