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ANÁLISIS

Un hito en la inserción internacional del Mercosur: La suscripción del acuerdo con EFTA

El autor analiza este tratado que abre mercados de alto valor y fortalece el comercio y la inversión regional.

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La concreción del acuerdo Mercosur-EFTA,  en septiembre de 2025, marca un momento histórico  en la política exterior y de inserción internacional del bloque sudamericano. Tras más de siete años de intensas negociaciones, iniciadas en Buenos Aires en 2017 y que abarcaron catorce rondas formales, el compromiso fue suscrito en Río de Janeiro. Este acuerdo une formalmente a los Estados parte del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) con los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), compuesta por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. La firma no es solo un acto protocolar, sino el resultado de un esfuerzo sostenido por  diversificar las relaciones comerciales del Mercosur y asegurar un mayor acceso a mercados de alto valor. 

La trascendencia económica del tratado es innegable.  El acuerdo dará origen a una vasta área de libre comercio que abarca a casi 300 millones de personas, con un Producto Interno Bruto (PIB) conjunto superior a los US$ 4.300 trillones. Esta unión comercial promete un significativo impulso al comercio bilateral, ofreciendo nuevas y relevantes oportunidades,  particularmente para las exportaciones del Mercosur. Los países de EFTA son destinos de alto poder adquisitivo, cuyas importaciones superan los US$ 470.000 millones anuales. Este elevado volumen de compras externas convierte a EFTA en un socio estratégico clave para la expansión de la oferta exportable sudamericana.

Uno de los pilares del acuerdo es el amplio acceso al mercado  que se logra a través de la eliminación de aranceles en la mayoría de las líneas comerciales. Los miembros de EFTA han asumido compromisos muy ambiciosos: Islandia eliminará el 100% de los aranceles a las importaciones provenientes del Mercosur; Noruega, el 99%; y Suiza, el 98,8%. Por su parte, el bloque sudamericano desgravará un considerable 97% de su comercio con EFTA. Esta apertura arancelaria representa una ventaja competitiva sustancial  para los exportadores del Mercosur.

Para Argentina específicamente, el acuerdo abre nuevas perspectivas para productos con gran potencial de expansión  en estos mercados exigentes, tales como vinos, carne bovina, maní, biodiesel, aceite de oliva, frutos secos, miel y diversos productos de la pesca. Estos bienes, caracterizados por su calidad, verán mejorada su competitividad al eliminar o reducir drásticamente las barreras arancelarias.

El alcance del Tratado Mercosur–EFTA va mucho más allá de la mera reducción de aranceles sobre bienes. El texto final es un acuerdo moderno y comprehensivo  que incorpora compromisos en áreas fundamentales para el comercio global del siglo XXI. Se destacan capítulos sobre el comercio de servicios, crucial para las economías avanzadas, así como disposiciones detalladas sobre propiedad intelectual. En este último punto, se logró un importante reconocimiento: Suiza reconocerá 108 indicaciones geográficas (IG) argentinas, lo que otorga protección y valor agregado a productos regionales específicos, fortaleciendo la calidad y la marca-país.

Además, el acuerdo incluye reglas claras y previsibles  sobre contrataciones públicas, reglas de origen y un relevante capítulo sobre comercio y desarrollo sostenible, asegurando que los flujos comerciales se desarrollen bajo estándares éticos y ambientales.

Tras la suscripción formal, el proceso continúa con la aprobación y ratificación interna por parte de cada Estado firmante, un paso necesario antes de su entrada en vigor. Una vez completados estos procedimientos, el tratado se proyecta como un instrumento clave que dotará de previsibilidad y seguridad jurídica al comercio bilateral.

Esto, sumado al acceso preferencial a un mercado de alto poder adquisitivo, es fundamental para estimular la inversión y facilitar las transacciones comerciales  a largo plazo. En última instancia, el acuerdo busca abrir nuevas oportunidades de negocios y crear un marco estable para las empresas de la región, consolidando la estrategia de inserción global del Mercosur  en una alianza mutuamente beneficiosa con uno de los bloques comerciales más dinámicos de Europa.

Esta noticia resulta de gran interés para la Especialización en Negocios Internacionales porque representa un avance significativo en la inserción global del bloque sudamericano. Además, constituye un caso concreto para analizar estrategias de negociación, diplomacia económica y políticas de integración, temas centrales en la formación profesional del área. 

Referencias:

Centro de Economía Internacional (CEI), Internacionales del CEI, octubre 2025, Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

Por: Mg. Eduardo Bianchi.